En Chile la temporada alta de piscina suele partir en octubre y estirarse hasta marzo. Las semanas previas son el mejor momento para hacer una revisión completa, antes de que la piscina reciba uso diario.

1. Limpieza profunda inicial

Cepillado completo de paredes y piso, aspirado a fondo y limpieza de todos los filtros y canastillos. Si la piscina estuvo cubierta, retira el cobertor con cuidado para no arrastrar suciedad acumulada al agua.

2. Equilibrar el agua

Mide pH, cloro y alcalinidad antes de la primera semana de uso intensivo. Es más fácil corregir el agua con la piscina vacía de bañistas que hacerlo sobre la marcha en plena temporada.

3. Revisar los equipos

Bomba, filtro y sistema de climatización (si tienes) deberían encenderse y probarse antes de que empiece la temporada, no el primer día caluroso del año. Un ruido extraño o una presión fuera de rango es mucho más fácil de resolver con tiempo.

4. Revisar el revestimiento y la estructura

Revisa bordes, juntas y el revestimiento en busca de grietas, desprendimientos o zonas ásperas. Detectar un problema menor en primavera casi siempre sale más barato que repararlo a mitad de temporada.

5. Seguridad para toda la familia

Si hay niños en casa, este es también el momento de revisar rejas, cobertores de seguridad y tener a mano elementos de flotación. Ninguna piscina, por bien mantenida que esté, reemplaza la supervisión de un adulto.

Con estos cinco puntos resueltos, el resto de la temporada se reduce a la rutina semanal de siempre.