Cuando baja la temperatura, la pregunta es siempre la misma: ¿conviene dejar la piscina operativa o taparla hasta la próxima temporada? Ambas opciones son válidas, dependiendo de tu piscina y de cómo la usas.
Opción 1: piscina climatizada todo el año
Si tu piscina tiene climatización, mantenerla operativa en invierno es perfectamente posible y evita el desgaste asociado a vaciar y volver a llenar el sistema. Basta con seguir la rutina de mantenimiento habitual, aunque con menor frecuencia de uso.
Opción 2: hibernación / cobertura de invierno
Si prefieres no usarla en los meses fríos, la piscina puede "hibernar" siguiendo estos pasos:
- Hacer un último tratamiento de choque y equilibrar bien el agua antes de cubrir.
- Instalar un cobertor de invierno para reducir la entrada de suciedad y luz (que favorece las algas).
- Mantener el nivel de agua adecuado; no es necesario vaciarla.
- Encender la bomba de forma esporádica (por ejemplo, unas horas cada una o dos semanas) para que el agua no quede completamente estancada.
Errores comunes en invierno
- Vaciar completamente la piscina: la presión del terreno y la napa subterránea pueden dañar la estructura de una piscina vacía.
- Abandonar el mantenimiento por completo: facilita la aparición de algas difíciles de eliminar en primavera.
- No cubrirla: aumenta la acumulación de suciedad y la exposición a la luz solar directa.
Una piscina bien "hibernada" en invierno se traduce en mucho menos trabajo —y menos costo— cuando llega el momento de reactivarla para el verano.
¿Prefieres que un profesional se encargue?
Nuestro equipo puede revisar y mantener tu piscina para que tú no tengas que pensar en esto.


